Historia
Viendo la estructura geográfica de nuestro pueblo, se supone que en la Prehistoria no hubo ningún asentamiento en el valle. Las cuevas estaban en zonas muy altas y no eran aprovechables para los humanos de aquella época.

El primer hallazgo prehistórico, lo realizó Pedro Mari Altuna, un vecino del pueblo. Cuando estaban construyendo la variante, apareció el cuerno de un "uro". Se sabe que este animal es el antecesor del toro y aunque es muy difícil datar el cuerno, se supone que tiene unos 100.000 años. Si vamos a la era de bronce, se han encontrado dólmenes de aquella época. Había dos en Aramaio y estaban situados en zonas de pastoreo. Uno estaba en Anbotoste y el otro en Ollargain, pero ahora están expoliados.

Los caseríos y barrios de Aramaio, han sido construidos por ganaderos y pastores. El barrio denominado Ibarra, está situado en el centro del valle, y aunque sabemos que fue construido por los trabajadores de las ferrerías, no tenemos ningún dato sobre aquello. Sin duda, en la Edad Media (antes del siglo XIII) habría casas y bordas dispersas por la zona, incluso barrios estructurados, pero no hay ninguna evidencia de su existencia hasta el siglo XIII. Cuando Aramaio entró en la historia, estaba bajo el poder del Señor de Barajuen. Los terrenos pertenecientes al valle eran del municipio, pero todo lo que quedara fuera del valle, era del Señor. Los pastores y carboneros, debían pagar impuestos por utilizar los prados, las bellotas y los árboles. Las diputas por los árboles, ríos y prados entre el pueblo y los Señores perduraron durante siglos.
Entre los siglos XVI-XV se formó lo que hoy se conoce como la calle. Anteriormente, había unos 30 caseríos, pero en aquella época empezaron a aparecer las ferrerías y también se formaron tres calles que han perdurado hasta hoy: Nardeaga, Ibargoia y Matxinkale. Y así sigue hasta el siglo XIX, trabajando el hierro.
Los fogones de Ibarra necesitaban mucho carbón y también la industria de tornillos de Otxandiano. En los montes de Aramaio había mucha madera y, por lo tanto, también muchos carboneros. Con los años, los bosques fueron desapareciendo.

En Torralde (Barajuen) había un castillo, propiedad del Señor de Aramaio. En las luchas de bandos que se sucedieron durante la edad media, los Oñacinos mandaban en Aramaio y esto fue trágico para el pueblo. Los prados y montes de Euskal Herria se mancharon con la sangre de los vascos y entre ellos también lucharon los de Aramaio. Si debemos mencionar algunos hechos, estos son los más destacados:
- En 1443, Peru de Avendaño, Señor de Legutio, quemó 20 caseríos de Aramaio, antes de que Joanes de Mendiola le hiciera huir. Este hecho se narra en una canción de la época, "El cantar de Aramaiona".
- En 1448, los Gamboinos de Oñate, dieron fuego a Arrasate. Era víspera de San Juan y, el Señor de Aramaio, Gómez González de Butrón estaba dentro del poblado. Intento escapar del fuego, pero lo mataron en el arrabal de Magdalena.
- Unos años mas tarde, su hijo Jon Alonso de Muxika, Señor de Barajuen, mandó a unos hombres de Aramaio a vengar la muerte de su padre. Dio la orden de matar a algunos arrasatearras y dos cruces de piedra colocadas en Garagarza recuerdan lo sucedido.
La historia de Aramaio esta plagada de sucesos violentos e injusticias a cargo de los Señores y, aunque los habitantes de Aramaio intentaron hacerles frente varias veces, acababan perdiendo.
- Para huir de esta situación, el 9 de enero de 1489, el pueblo entró en las Hermandades de Álava, aunque sin perder los fueros. En el siglo XVII, se convirtió en condado, aunque para entonces el Señor de Barajuen ya no vivía en Aramaio. El castillo hoy en día ha desaparecido, pero algunos documentos informan de que en 1628 todavía estaba en pie.

Las guerras carlistas también han sido importantes en Aramaio. La mayoría de sus habitantes eran carlistas, por lo tanto, instalaron la Diputación Carlista en Aramaio y la Liberal en Vitoria. Con esta situación, hubo muchos acontecimientos, siendo el siguiente el más recordado:
En la última guerra Carlista, el Cura Santacruz estuvo en Aramaio. Estuvo preso en la cárcel del ayuntamiento. La noche anterior a su muerte se escapó saltando al río desde la ventana. Gracias a la ayuda de unos vecinos de Ganzaga, consiguió llegar a una cueva que se situa en las peñas de Ipizte y se escondió allí hasta que se fue a Francia. Todavía hoy en día se le llama la "Cueva del Cura Santacruz".
Después de las guerras el pueblo siguió prosperando. Los caseríos dejaron de ser atractivos para la juventud, que se marchó a las fábricas a trabajar, sobre todo a Arrasate y alrededores. Así ha seguido hasta hoy en día.
La situación actual también es muy parecida. La mayor parte de la población trabaja en las fábricas de los pueblos cercanos, puesto que en Aramaio no hay casi industria. Hay que señalar que la ganadería ha vivido una pequeña subida en los últimos años, sobre todo gracias a que algunos jóvenes han hecho grandes inversiones en este campo.
La calidad de vida es muy buena y eso ha atraído a gente de fuera, aunque todavía siga siendo un pueblo pequeño y tranquilo.